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Adrián Pérez: «Los grandes tiraban para adelante».

Adrián “Vaca” Pérez, histórico jugador rojinegro. Competitivo, ordenado y con buena pegada, sin dejar de lado que fue campeón con el club en 1999 y 2002 y más tarde Director Técnico de Infantiles, Tercera y Primera División.

Empezando con la nota, Adrián habló acerca de sus comienzos en el fútbol: “se dieron de muy chiquito, cuando tenía 8 años”. Agregó, “a los 7 había empezado a jugar al básquet en Pellegrini y tenía muchos compañeros que también jugaban al fútbol, entonces me dieron ganas de jugar. Todavía no estaba mi categoría, arranqué con un año antes, la ’77 (categoría) no existía”.

Respecto a su llegada al club, dijo que “fue por intermedio de mi padrino, él me decía “yo te quiero llevar a Sporting”, era muy fanático igual que mi papá”. Prosiguió, “había arrancado por otro camino y una vez que probé empezar a entrenar en el fútbol, automáticamente dejé el básquet y arranqué con todas las ganas. Tengo muy lindos recuerdos en las infantiles de Sporting”.

“Todo el momento que yo viví en Sporting desde chiquito, todas las infantiles que estuve los 4 años siempre acompañado de mis padres y todas las menores, me acuerdo de año a año siempre intentar dar un poco más para llegar al sueño de llegar a reserva, en su momento, y luego tratar de debutar en Primera”, relató sobre su tiempo en el club hasta que se le dio la oportunidad de jugar en el primer equipo.

Siguiendo con este camino, dijo que “era muy difícil porque había muchísima cantidad de jugadores, muchísima competencia y año a año teníamos planteles con más chicos y era difícil jugar hasta en las menores. Lo viví muy intensamente”.

Sobre su debut, cómo se enteró y los días previos, Adrián dijo que “Roberto Canutti me había llamado varias veces cuando daba el plantel e iba de suplente. Antes del debut estuve varios partidos en el banco, era muy difícil que entre porque tenía 17 años”. Continuó, “me acuerdo que tenía unos nervios terribles y no podía dormir la noche anterior. Jugando en Tercera soñaba con que llegara el día de jugar en Primera; ya estar en el plantel era un sueño. Fue una sensación indescriptible y muy linda que nunca me voy a olvidar”.

Entrando en detalle en el día de su debut, contó que “normalmente los defensores cuando van al banco si no es por una lesión de algún compañero o alguna expulsión es difícil entrar. Me acuerdo que me tocó debutar con 17 años en cancha de Pacífico de Bahía Blanca”. Añadió, “estaba entrando en calor y Roberto me llama. Me acuerdo que salió lesionado el “Beto” Mardones, entré por él faltando 10 minutos y lo hice con todas las ganas tratando de darlo todo en cada pelota, pero con unos nervios terribles”. Para cerrar con este punto, dijo que “fueron muchas sensaciones encontradas, muy lindo, muchos nervios, pero siempre con todo el apoyo de mis compañeros. Los grandes tiraban siempre para adelante y por eso entré con mucha confianza”.

“Recuerdos y anécdotas tengo muchísimas porque viví toda mi infancia y adolescencia hasta que fui creciendo ahí en Sporting. Es una cantidad de años que ni siquiera me acuerdo cuantos fueron”, dijo al momento de contar algún recuerdo que le haya dejado el fútbol. “Salir en los viajes e ir a jugar de visitante, por ejemplo, en los Torneos Argentinos. Jugábamos a las cartas con todos los chicos y a la noche siempre llevaba preparado un bolsito y me acuerdo tener un par de amigos en el plantel, el “Chicha” Nieto y el “Gringo” Álvarez, y llevábamos guardados unos sanguchitos y eso; y a donde se escuchaban el ruido se me paraban los dos”.

Pero no se quedó solo con esa, también dijo que “en un partido que jugamos en el Estadio Mundialista (José María Minella) tuve la suerte de jugar bien y ganamos. Pero recuerdo estar en el hotel y me hicieron una nota para una radio de Mar del Plata como que había sido la figura del partido. Fue una nota larguísima que estuvo muy buena, pero resultó ser que era Fabián Escudero, no me voy a olvidar más”.

Introduciéndonos en el terreno futbolístico, comentó que “siempre me tomé el juego muy serio. Obviamente tenía muchos errores y trataba de mejorarlos, pero creo que la virtud era siempre tomármelo en serio y ser muy competitivo, porque no me gustaba perder ni a las bolitas”. Siguió, “he tenido algunos problemas por eso, pero son cosas con las que se nacen. La virtud era ser muy competitivo, tratar de pelearla, a veces muy calentón. Después como jugador creo que la pegada o tratar de jugar ordenado, porque físicamente no me sobraba mucho, así que tenía que tratar de estar ordenado y cometer los menos errores posibles”.

Transportándonos al año 2002, más específicamente las finales ante Rosario, la “Vaca” nos dio un pantallazo de lo que fue haber vivido ese hecho histórico: “las semanas previas a jugar con Rosario fueron muy particulares. Fue un año terrible y diferente a todos porque nos tocó jugar todo el año de visitante, Sporting alquilaba la cancha de Rosario. Jugábamos de visitante en cancha de ellos y de locales también (en las finales) porque la nuestra estaba en reparación”. Añadió, “recuerdo que después de la segunda final echaron a Amaya y a Soutullo. Se hizo difícil porque teníamos la obligación de ganar. El segundo partido lo teníamos que ganar si o si habiendo empatado el primero. Eran muy raras las sensaciones. Fue muy lindo vivir esos momentos y gracias a Dios pudimos ganar nosotros que era lo que queríamos”.

En tanto a las sensaciones al obtener dicho campeonato, dijo que “fue algo indescriptible. Se extraña las sensaciones, la hinchada, la gente, los compañeros, los amigos. Es algo que nunca más vamos a volver a vivir y fue terrible”. Siguió, “haber ganado con ese Sporting en el que éramos todos fanáticos es algo que lo vamos a llevar siempre en el fondo de nuestro corazón, quedó para la historia”.

“Lo que todo jugador quiere es debutar y salir campeón, sin contar que quiere llegar a ser profesional que era algo muy difícil, inalcanzable para algunos. El haber jugador en Sporting y el haber salido campeón con mi club y mis amigos, fue algo que soñé y gracias a Dios lo pude cumplir”, agregó Adrián.

Una vez terminada su carrera como futbolista siguió ligado al club, pero en otros puestos: “después de que dejé de jugar, pasaron algunos años y Esteban Fernández me llamó para que vaya de ayudante de campo de él. Me acuerdo que fue una sensación que no lo podía entender. Estaba muy contento”. Siguió contando, “después me tocó dirigir la Tercera y tuve la oportunidad de salir campeón. Luego fui ayudante de campo de mi amigo el “Mono” Márquez; volví a dirigir la Tercera y otra vez salimos campeones. Después estuve de entrenador de 4ta y 5ta en menores, los dirigí 2 o 3 años. Muy lindo”.

“En el 2013 me tocó dirigir la Primera estando Mario Scarcella de Presidente, estuve 6 meses y fue algo que todavía no lo puedo entender, fue muy loco. Recuerdo que lo acepté sin pensar que podía pasar, si bueno o malo. Recuerdo tener un muy buen comienzo y después se complicó porque el fútbol es así. Lesiones, expulsiones y se complicó, pero eso queda al margen. Lo lindo fue haber podido dirigir la Primera de Sporting por 6 meses. Nunca me lo voy a olvidar”, comentó sobre su experiencia de estar al mando de la Primera División.

Volviendo a lo futbolístico, le preguntamos sobre qué compañero lo sorprendió más en toda su trayectoria, a lo que respondió: “tuve varios compañeros que fueron muy buenos jugadores. Pero realmente 3 amigos me sorprendieron: “Chicha” Nieto, Fabián Escudero y el “Gringo” Álvarez”. Prosiguió, “’el “Chicha” no llegó a ser profesional porque no tuvo la suerte, pero no tenía nada que envidiarle a los 9 de la Liga ni de Argentina, así lo pienso yo. Lo mismo que Fabián, muchos defensores de la Liga llegaron a ser profesionales y él podía haber llegado sin ningún problema porque tenía las condiciones. El “Gringo” era un goleador nato cien por ciento, muy vivo y lo demostró después cuando tuvo que salir a jugar a otros lados, la cantidad de goles que hizo. Me quedo con esos 3 porque tenían un plus con respecto al resto”.

En el campo de las alegrías y tristezas, dijo que a nivel futbolístico “mi mayor alegría fue el haber podido salir campeón con Sporting. No hay otra cosa mejor que esa, porque uno sueña con eso y después lo termina consiguiendo”. En tanto “a nivel personal fue el nacimiento de mis hijos, eso no se compara con nada”. Por otra parte, “tuve la mala suerte de tener algunas lesiones bravas, que fue lo que me complicó. Físicamente no me sobraba tanto y tuve que remarla y recuerdo tener, aparte de una rotura de ligamentos cruzados, una lesión importante en un clásico donde me pegaron un codazo que me fracturó en dos partes la cara, y tuve que ir a una operación importante que me llevó mucho tiempo recuperarme. Esas son 2 cosas que fueron tristes en mi carrera”, dijo al referirse de sus mayores lamentos.

“Sporting para mí es todo porque lo llevo en el corazón, porque lo viví desde chiquito. Hice todas las infantiles, todas las menores. Toda mi vida la pase ahí, hasta que me retiré joven, porque tenía 31 o 32 años, por esas benditas lesiones que me tuvieron al mal traer”, dijo al momento de preguntarle qué es el club para él. “No tuve la suerte, o la mala suerte, de haber jugado en otros clubes, porque Sporting fue todo para mí. Tuvimos la suerte que, en todos esos años, desde que debuté hasta que me retiré, nunca se peleó por el descenso, siempre peleamos por el campeonato. Si no lo ganábamos salíamos segundos y sino jugábamos los Argentinos y estábamos a punto de ascender, estuvimos siempre ahí. Al club lo voy a llevar hasta los últimos días en mi corazón”.

Con respecto a los cambios deportivos de Sporting, dijo que “están muy a la vista en los últimos años. Hubo un par de años que estuvimos complicados, pero después se cambió rotundamente y ahora se está apostando mucho a la Primera. También hay que apostar a las infantiles y menores porque son el futuro del club”. Sobre los cambios institucionales, comentó que “Sporting está en un momento muy bueno porque está creciendo a nivel instalaciones, no sé si el resto de los clubes está creciendo a esta manera, pero nosotros podemos y hay que aprovechar los buenos momentos. Así que cuando se puede hay que pegar un ladrillo porque eso va a quedar para toda la vida. Felicito a toda la Comisión que lleva adelante el trabajo en el club”.

Para darle fin a la nota, Adrián habló sobre las amistades que le dejó el fútbol: “tengo un montón de amistades realmente. Desde chico tengo amigos personales que son de la ’77 (categoría) de toda la vida como Rolando Gatti, Gastón García, que es un año más grande que yo, pero siempre compartimos no solo futbol sino amistad personal. Me tocó jugar en reserva y en Primera con un montón de amigos y ellos son los principales. Tengo más obviamente que me ha dejado el futbol, como Rodrigo Páez”. Sobre sus amigos de Primera, dio los siguientes nombres: Federico Nieto, “Gringo” Álvarez, Fabián Escudero, Pablo Sánchez, Gaby González, “Mono” Márquez. Son muchos, pero yo sé que, si a alguno de ellos lo llamo porque necesito algo, van a estar”.

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